23 de octubre de 2026 · Por Dra. Evelyn Alfonso

¿Qué pasa realmente el día de tu trasplante capilar? El éxito de un implante está en los detalles y en la experiencia. La Dra. Alfonso te lo muestra paso a paso:
Es completamente normal sentir nervios antes de una cirugía, aunque sea ambulatoria y con anestesia local. Gran parte de esa ansiedad viene de no saber qué va a pasar. Por eso aquí te contamos cómo es la jornada, desde que llegas a la clínica hasta que vuelves a casa, qué vas a sentir, cómo prepararte los días previos y qué cuidados tener las primeras horas. Así llegas tranquilo, informado y sabiendo qué esperar.
El día del trasplante empieza a prepararse semanas antes. Primero está la evaluación, donde la Dra. Evelyn Alfonso revisa personalmente tu tipo de alopecia, tu zona donante y tus expectativas, y se define el plan. Luego vienen los exámenes preoperatorios, que puedes tomar en la misma clínica, para confirmar que estás en condiciones de operarte con seguridad.
En los días previos, el equipo te entregará indicaciones concretas. En general, suelen incluir:

Lo hacemos juntos, frente al espejo, para que veas cómo te verás en la vida real. Nada se implanta sin que apruebes el diseño.
Este momento es clave. Se dibuja la línea frontal considerando las proporciones de tu rostro, tu edad y cómo podría evolucionar tu alopecia en el futuro. Es el momento de preguntar todo lo que quieras: qué tan baja quedará la línea, cómo se verán las sienes, qué zonas tendrán prioridad. Un buen diseño no busca solo cubrir, sino verse natural hoy y dentro de muchos años.
Se aplica anestesia local en la zona donante, habitualmente la nuca, y se extraen los folículos uno a uno con máxima precisión.
La anestesia local es lo único que suele molestar un poco: se sienten pequeños pinchazos al comienzo, y luego la zona queda adormecida. Durante la extracción estás despierto y puedes conversar, escuchar música o descansar. Los folículos extraídos se manipulan con cuidado y se mantienen en condiciones adecuadas hasta su implantación, porque cada uno cuenta.
Es la fase más fina: cuidar el ángulo, la dirección y la densidad de cada folículo es lo que define si el resultado se verá natural.
Antes de implantar se anestesia también la zona receptora. Luego se colocan los folículos siguiendo la dirección en que el cabello crece naturalmente en cada zona: en la línea frontal se suelen preferir folículos más finos para lograr una transición suave, y hacia atrás se busca mayor densidad. Es un trabajo minucioso que requiere concentración y experiencia.
Es una cirugía ambulatoria: recibes el alta el mismo día para descansar en casa, acompañado y sin manejar.
Antes de irte, recibirás las indicaciones para las primeras horas y días: cómo dormir, cómo proteger la zona implantada, cuándo y cómo será el primer lavado y qué medicamentos tomar si la doctora los indica. Y no te vas solo con un papel: durante el tratamiento tienes contacto directo por WhatsApp para resolver cualquier duda.
Si vienes desde Santiago u otra ciudad, organiza el traslado con tiempo para llegar sin apuro. Llegar tranquilo hace una diferencia en cómo vives la jornada.
Un trasplante capilar es un trabajo de equipo, pero con una responsable clara: la doctora que diseña, planifica y lidera el procedimiento. Durante el día, el equipo revisa cómo te sientes, controla tu comodidad y te avisa en cada etapa qué viene a continuación. No tienes que adivinar nada: si algo te incomoda, si necesitas una pausa o si tienes una duda, puedes decirlo en cualquier momento. Saber que hay una cara conocida a cargo de tu caso, desde la evaluación hasta los controles, suele dar mucha tranquilidad.
Es una de las preguntas más frecuentes. La mayoría de las molestias se concentra en el momento de aplicar la anestesia local. Una vez que hace efecto, el procedimiento suele tolerarse bien. Después de la cirugía puede haber sensación de tirantez, sensibilidad en la nuca o algo de hinchazón en la frente durante los primeros días, que normalmente se manejan con las indicaciones médicas. Cada persona lo vive distinto, y el equipo estará atento a cómo te sientes durante toda la jornada.
El día del trasplante es el comienzo. En los primeros días aparecen pequeñas costras que se desprenden con el lavado. Entre las semanas 2 y 4 es normal que se caiga el cabello implantado: el folículo permanece y volverá a producir cabello. El crecimiento nuevo suele comenzar desde los 3 a 4 meses, y el resultado final se aprecia entre los 10 y 12 meses. Puedes leer más sobre la evolución después del trasplante y sobre el shock loss, una caída temporal que puede afectar al cabello nativo.
Un trasplante capilar no se improvisa ni se delega en un técnico: debe estar en manos de profesionales médicos. Lee qué revisar al elegir dónde operarte y conoce el trasplante capilar FUE en Viña del Mar.
En Clínica Lumos, la Dra. Evelyn Alfonso, formada en técnica FUE en Turquía, Italia y Barcelona, lidera cada procedimiento, que se realiza en un pabellón autorizado por la SEREMI de Salud. La clínica está en Viña del Mar, a cerca de una hora y media de Santiago, lo que permite a muchos pacientes de la capital venir y volver el mismo día con un acompañante.
El trasplante capilar FUE se realiza habitualmente con anestesia local. Estás despierto y puedes comunicarte con el equipo en todo momento.
Sales con los folículos implantados, pero el cabello trasplantado se cae en las primeras semanas y el resultado definitivo se ve con los meses.
Muchas personas retoman actividades tranquilas en pocos días, pero los primeros días requieren cuidados específicos para proteger los folículos.
Después del alta es normal tener algo de sensibilidad e hinchazón, pero hay señales que no conviene dejar pasar. Comunícate con el equipo si notas sangrado que no se detiene con presión suave, dolor que aumenta en vez de disminuir, enrojecimiento extenso, secreción, fiebre o cualquier síntoma que te preocupe. Es mejor preguntar a tiempo.
Depende de la cantidad de folículos a implantar y de cada caso. En general es un procedimiento que toma varias horas, por lo que conviene reservar el día completo. En tu evaluación te darán una estimación según tu plan.
Al ser una jornada larga, habitualmente se contemplan pausas para descansar e hidratarse. El equipo te indicará cómo se organiza el día.
Depende de la técnica y del caso. Existe la opción de trasplante capilar sin rapar para quienes buscan más discreción; la doctora te dirá si es adecuada para ti.
Depende de tu tipo de trabajo y de cuánto te importe que se note. Muchas personas con trabajos de oficina vuelven en pocos días; las actividades físicas exigentes requieren más tiempo. Lo conversarás con la doctora según tu caso.
Puedes llegar solo, pero es importante que alguien te acompañe de vuelta a casa y que no manejes ese día.
El día del trasplante se divide en cuatro momentos: diseño, extracción, implantación y alta. Con una buena preparación, anestesia local y un equipo médico atento, la mayoría de los pacientes lo vive con más tranquilidad de la que esperaba. Lo que sigue después es paciencia y cuidado. Si quieres saber cómo sería tu jornada, agenda tu evaluación con la Dra. Alfonso.
Información educativa. No reemplaza una evaluación médica. Los resultados varían según cada paciente.
La Dra. Evelyn Alfonso explica por qué la seguridad es lo primero al pensar en un trasplante capilar u otro tratamiento: quién te evalúa, dónde te operas y cómo te acompañan después.
Cuando las condiciones de un paciente lo requieren, el trasplante puede realizarse con sedación consciente, con el apoyo del equipo de anestesia de la clínica.
Dra Alfonso
"Resultados naturales, confianza real."
Hola soy LumosBot cómo puedo ayudarle?
Escríbenos por WhatsApp
Hola. ¿Cómo le ayudamos?
Comentarios (0)
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en preguntar!