23 de octubre de 2026 · Por Dra. Evelyn Alfonso

El lavado de los primeros días es una de las partes más importantes del postoperatorio: ayuda a limpiar la zona, a que se suelten las costras y a proteger los injertos. En este video la Dra. Evelyn Alfonso te muestra cómo hacerlo:
Después de un trasplante capilar FUE, cada injerto queda alojado en una pequeña incisión del cuero cabelludo. Durante los primeros días esos folículos todavía se están “anclando” a la piel y son sensibles a la fricción y a la presión. Al mismo tiempo, alrededor de cada injerto se forman pequeñas costras de sangre seca y se acumula sudor, grasa y restos de la cirugía.
Un lavado bien hecho cumple varias funciones a la vez:
Lo que hace la diferencia no es lavar más fuerte, sino lavar con suavidad y constancia. La espuma y el agua tibia hacen el trabajo; tus manos solo acompañan.
Antes de empezar, prepara todo para no tener que improvisar con la cabeza mojada:
Lávate bien las manos antes de comenzar y busca un lugar cómodo donde puedas inclinar la cabeza sin golpearte, por ejemplo sobre el lavamanos o sentado en la ducha con el chorro apagado.
Tip: si no tienes rociador, vierte el agua con mucho cuidado, con un jarro, evitando el chorro directo de la ducha sobre los injertos.
El secado es tan importante como el lavado. En la zona implantada no se usa toalla: lo ideal es dejar que se seque al aire. Puedes eliminar el exceso de agua inclinando suavemente la cabeza o, si te lo indicaron, apoyando (sin frotar) una toalla de papel muy suave. En la zona donante y en el resto del pelo sí puedes secar con pequeños toques, sin arrastrar.
Evita el secador mientras no te lo autoricen, porque el aire caliente y la cercanía pueden irritar la piel en cicatrización. Si necesitas salir, espera a que la zona esté seca y protégela del sol y del viento según las indicaciones que te dieron.
Cada caso es distinto y siempre manda la indicación de tu médico, pero en general el proceso sigue una lógica parecida:
No te preocupes si junto con las costras ves salir algunos pelitos. En las semanas siguientes es esperable que parte del pelo implantado se caiga, porque el folículo entra en una fase de reposo antes de volver a crecer. Lo explicamos en shock loss después del trasplante capilar y en la evolución mes a mes.
El lavado es una pieza de un conjunto. Durante los primeros días también ayuda:
Si vives fuera de Viña del Mar, conversa antes de la cirugía cómo será tu primera semana: dónde te vas a quedar, quién te puede ayudar y cómo vas a coordinar los controles. Planificarlo con tiempo hace que el postoperatorio sea mucho más tranquilo.
Una buena señal es que, día a día, la zona se vea más limpia, con menos costras y con menos tirantez. Es normal que haya algo de enrojecimiento al inicio, que va bajando de a poco. Si tienes dudas sobre si una costra, un granito o un poco de inflamación son normales, lo más simple es enviar una foto por WhatsApp a tu equipo tratante en vez de quedarte con la incertidumbre. Y recuerda: el aspecto de las primeras semanas no representa el resultado final, que se aprecia con los meses.
Es al revés. No lavar hace que las costras se acumulen, que la zona pique más y que aumente la tentación de rascarse. El lavado suave, como te lo indicaron, es parte del cuidado.
No. Las costras deben soltarse solas con el lavado. Arrancarlas puede dañar el injerto que está debajo.
En las primeras semanas conviene usar el champú suave que te indicaron. Productos con perfumes intensos, exfoliantes o fórmulas agresivas pueden irritar la piel en cicatrización.
Ver algunos pelos en el agua es habitual, sobre todo cuando se sueltan las costras. Lo que importa es que el folículo quede en su lugar; la caída temporal del tallo es parte del proceso.
Escríbele a tu médico si al lavar o en los días siguientes notas:
En Clínica Lumos tienes contacto directo por WhatsApp durante el tratamiento, así que puedes enviar una foto y resolver la duda sin esperar al próximo control.
En Clínica Lumos, si lo necesitas, el lavado se puede realizar en la clínica. Siempre sigue las indicaciones específicas que te entrega la Dra. Alfonso para tu caso. Conoce más sobre la atención integral del trasplante capilar y los cuidados después de la cirugía.
Depende del protocolo de cada clínica y de tu caso. La Dra. Alfonso te indicará cuándo y cómo hacerlo, y si lo necesitas, el lavado puede realizarse en la clínica.
Puedes ducharte el resto del cuerpo, pero evita que el chorro de la ducha caiga directo sobre la zona implantada y que el agua esté caliente. La cabeza se lava aparte, con rociador o jarro.
La frecuencia la define tu médico según tu evolución. Lo importante es ser constante y seguir el esquema que te entregaron, sin agregar lavados extra con frotación.
La picazón es frecuente durante la cicatrización. No te rasques: el lavado suave suele aliviarla. Si es muy intensa, consulta, porque tu médico puede indicarte qué hacer.
Cuando la zona haya cicatrizado y tu médico lo autorice. Hasta entonces, mantén productos suaves y secado al aire.
Lavar la cabeza después de un trasplante capilar es sencillo si sigues tres reglas: agua tibia que cae suave, espuma sin frotar y secado al aire en la zona implantada. Las costras se sueltan solas, ver algunos pelitos es esperable y, ante cualquier señal de alerta, conviene consultar. Si estás pensando en un trasplante capilar FUE en Viña del Mar y quieres saber cómo es el acompañamiento en Clínica Lumos, agenda tu evaluación.
Esta información es educativa y no reemplaza las indicaciones de tu médico.
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