23 de octubre de 2026 · Por Dra. Evelyn Alfonso

El éxito de tu cirugía no termina en el pabellón. El cuidado postoperatorio es fundamental para obtener los mejores resultados y para que la recuperación sea cómoda y segura.
Después de una liposucción, el cuerpo necesita tiempo para desinflamarse, reabsorber líquidos y adaptar la piel y los tejidos a su nuevo contorno. Lo que hagas en estas semanas influye en cómo te sientes y en cómo se ve el resultado. En esta guía te explicamos para qué sirven la faja y el drenaje linfático, cómo es el proceso en general, qué es normal, qué no lo es y algunos consejos prácticos para tu día a día. Ten presente que cada indicación se ajusta a tu caso: lo que leas aquí es orientación, y lo que te indique tu equipo médico siempre va primero.
Durante la liposucción se retira grasa de zonas específicas a través de pequeñas incisiones. Ese espacio, que antes ocupaba la grasa, queda con tejidos que se han movilizado y que reaccionan con inflamación: llega más líquido a la zona, aparece hinchazón y, a veces, moretones. Es la respuesta natural del cuerpo para repararse.
El sistema linfático es la red encargada de recoger ese exceso de líquido y devolverlo a la circulación. Después de una cirugía, ese sistema se ve exigido, y por eso el edema (la hinchazón por líquido) puede durar semanas. Los cuidados postoperatorios buscan acompañar este proceso: controlar la inflamación, favorecer que los tejidos se peguen y adapten de manera uniforme y hacer que la recuperación sea más cómoda.
La faja postquirúrgica ayuda a controlar la inflamación y favorece la adaptación de los tejidos a su nuevo contorno. Es importante usarla como lo indica tu médico: el tiempo de uso y la talla se ajustan a cada paciente.
El drenaje linfático manual disminuye el edema, mejora la circulación de líquidos y alivia las molestias de las primeras semanas. Se realiza en sesiones programadas según tu evolución.
Es una técnica de masaje suave, con movimientos lentos y rítmicos, que sigue el recorrido del sistema linfático. No es un masaje fuerte ni debería doler: su objetivo es estimular la circulación de la linfa para que el exceso de líquido se movilice hacia los ganglios y se elimine. Debe realizarlo personal capacitado, porque una técnica inadecuada o demasiado agresiva sobre tejidos recién operados puede ser contraproducente.
Muchas personas notan alivio de la sensación de tensión y pesadez después de las sesiones. También es normal que la zona esté sensible al tacto las primeras veces. Si algo te duele de forma intensa, avísale a quien te atiende.
En Clínica Lumos realizamos todo tu postoperatorio en la misma clínica, con un equipo de kinesiología coordinado con el equipo médico: drenaje linfático, presoterapia y tecarterapia cuando corresponde, además de los controles con la Dra. Alfonso.
Tener todo coordinado tiene ventajas prácticas: el equipo que te atiende conoce tu cirugía, la información de tu evolución se comparte, y si algo requiere atención, la doctora se entera de inmediato. Además, durante tu tratamiento tienes contacto directo por WhatsApp para resolver dudas entre una sesión y otra.
La presoterapia utiliza prendas que se inflan y desinflan de forma secuencial para apoyar la circulación de líquidos. La tecarterapia es una técnica de fisioterapia que aplica energía para estimular los tejidos. Ambas se indican solo cuando corresponden según tu evolución; no todas las personas las necesitan.
Cada persona evoluciona a su ritmo, y depende de las zonas tratadas y de la extensión del procedimiento. A grandes rasgos:
Es la etapa de mayor inflamación y sensibilidad. Puede haber moretones y algo de salida de líquido por las incisiones. Se recomienda descansar, pero también caminar suavemente según las indicaciones, para favorecer la circulación.
La inflamación empieza a bajar de forma progresiva, aunque puede variar de un día a otro. Es normal sentir zonas endurecidas o con menor sensibilidad. En esta etapa la faja y los drenajes, cuando están indicados, cumplen un rol importante.
El contorno se va definiendo a medida que desaparece la inflamación residual y la piel termina de adaptarse. El resultado final toma meses en apreciarse. Lee más en cuándo se ven los resultados de LipoVaser.
Planificar el postoperatorio desde la evaluación te ayuda a organizar tu trabajo, tu familia y tus traslados. Algunas preguntas útiles:
Clínica Lumos está en Viña del Mar, a cerca de una hora y media de Santiago, así que conviene conversar estos detalles con tiempo. Para tu preparación previa, revisa también cómo prepararte para una liposucción.
No. Una faja demasiado apretada puede causar dolor, marcas, problemas de circulación o lesiones en la piel. Lo correcto es la talla y la compresión que indique tu equipo.
Al contrario: es una técnica suave. Un masaje fuerte sobre tejidos recién operados no es lo indicado.
Sentirte bien es buena señal, pero los tejidos siguen adaptándose. Consulta antes de cambiar cualquier indicación.
El drenaje linfático postoperatorio requiere una técnica específica y personal capacitado, coordinado con tu equipo médico.
Contacta a tu equipo médico sin esperar al control, o acude a urgencia si es grave, si notas:
Depende de cada paciente y del procedimiento. El tiempo de uso y la talla los define tu médico según tu evolución.
No hay un número fijo para todos. Las sesiones se programan según tu evolución y se ajustan en los controles.
Pregunta a tu equipo cuándo y cómo puedes retirarla para ducharte. Lo habitual es que recibas indicaciones claras para el aseo y para volver a ponértela bien.
Es frecuente sentir zonas endurecidas o irregulares durante la recuperación mientras baja la inflamación. Coméntalo en tus controles; si una zona se endurece y además duele mucho, se pone roja o caliente, consulta antes.
En Clínica Lumos realizamos todo el postoperatorio en la misma clínica, coordinado con el equipo médico. Si tienes alguna situación especial, conversa en tu evaluación cómo organizarlo.
De forma progresiva y cuando el equipo médico te lo autorice. Caminar suave suele indicarse desde el inicio; el ejercicio intenso, más adelante.
El postoperatorio es parte del resultado. La faja ayuda a controlar la inflamación y a que los tejidos se adapten; el drenaje linfático alivia el edema y las molestias; y los controles permiten ajustar cada indicación a tu evolución. Lee también recuperación de LipoVaser semana a semana y conoce la liposucción con LipoVaser y LipoLáser. Si estás pensando en una liposucción, agenda tu evaluación con la Dra. Evelyn Alfonso en Clínica Lumos, Viña del Mar.
Información educativa. No reemplaza una evaluación médica. Los resultados varían según cada paciente.
La Dra. Evelyn Alfonso explica por qué la seguridad es lo primero al pensar en un trasplante capilar u otro tratamiento: quién te evalúa, dónde te operas y cómo te acompañan después.
Cuando las condiciones de un paciente lo requieren, el trasplante puede realizarse con sedación consciente, con el apoyo del equipo de anestesia de la clínica.
Dra Alfonso
"Resultados naturales, confianza real."
Hola soy LumosBot cómo puedo ayudarle?
Escríbenos por WhatsApp
Hola. ¿Cómo le ayudamos?
Comentarios (0)
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en preguntar!